Desde hace unos meses, venimos hablando con las diferentes agrupaciones y organismos de interesados para dar solución a un tema que preocupa mucho entre los vecinos de la zona norte de Piélagos: el cambio al instituto desde los colegios de la zona.
- La lejanía de los centros adscritos
- La dispersión de alumnos
- La situación psico-social de los estudiantes por el cambio de entorno
- El transporte y los problemas derivados
Tal y como informamos a las familias de las asociaciones de padres, madres y familias de los colegios de Las Dunas (Liencres) y María Torner (Mompía), la intención de la asociación es hablar con la Consejería de Educación y hacerles llegar estas problemáticas, tratando así de conseguir un acuerdo para solucionar esta situación, que lleva años preocupando a las familias, en un futuro no muy lejano.
En la actualidad, estos centros son los únicos, en toda Cantabria, donde sus alumnos y alumnas son discriminados en función de su lugar de residencia, del padrón. No tiene la misma prioridad, por ejemplo, un alumno de Mompía empadronado en Bezana, que uno empadronado en Piélagos, aunque ambos vayan al mismo colegio y vivan a escasos 200 metros de distancia. Si la distancia del centro fuese tenida en cuenta, como el resto de colegios de la comunidad autónoma, la situación de los estudiantes sería más justa.
Solicitar un instituto nuevo, por mucho que las campañas electorales lo consideren un buen ‘filón’, es un tema que vemos poco realista por las siguientes razones:
- Tiempo: no es una solución realista a corto o medio plazo, ya que debe ser aprobada y construida, lo que puede llevar años y años de burocracia y edificación. Mientras tanto los alumnos y alumnos seguirían siendo discriminados de manera injusta durante ese tiempo.
- Dinero y demografía: Es una inversión colosal que muy posiblemente no pueda estar justificada debido a los cambios demográficos que afectarán a la matriculación de alumnos y alumnas en los institutos de toda Cantabria, y que también van a sucederse en nuestra zona. Es mucho más responsable utilizar los recursos ya existentes.
Desde luego no vamos a cejar en nuestro empeño para que en uno o dos años, nuestros niños y niñas puedan tener las mismas condiciones que el resto de alumnos y alumnas de Cantabria.
[Actualización:] Tras las conversaciones con los grupos implicados, familias y Consejería de educación, tuvimos una grata aceptación por parte de esta última, quienes vieron razonables nuestras ideas de conciliación para la situación que se vive en torno al tema del instituto.
Es posible que no se vea resultado en este próximo curso 2023/2024, pero creemos que las conversaciones con la Consejería están siendo productivas y desde sus oficinas nos están demostrando su apoyo para buscar una solución, lo antes posible, para esta situación.